Los cinco ¿preceptos? laicos

En el post anterior, John Peacock hablaba del papel de la ética como fundamento del camino del dharma y prerequisito de la meditación. El “entrenamiento gradual”, uno de los métodos usados por el Buda para exponer su enseñanza, empezaba en la generosidad y la virtud. Seguramente la enseñanza más asociada a los laicos, en especial en el budismo del sur, son los llamados cinco preceptos. Su formulación estándar es algo así:

  1. Abstenerse de matar/herir a seres vivos.
  2. Abstenerse de tomar aquello que no es dado.
  3. Abstenerse de una conducta sexual inapropiada.
  4. Abstenerse de mentir.
  5. Abstenerse del consumo de sustancias intoxicantes.


A primera vista son prescripciones de evitar ciertas actividades, reglas que regulan el comportamiento para el beneficio (se supone) de uno mismo y los demás. Muchos maestros contemporáneos nos advierten de que no los leamos como si fueran la versión budista de los 10 mandamientos, aunque entonces llamarlos ‘preceptos’ quizás no sea la mejor opción, como explicaré después. Pero ¿cuál es la diferencia? ¿Qué son entonces?

Más que normas a obedecer, los preceptos pueden verse como cinco guías que nos invitan a indagar en nuestras acciones e intenciones, a ver sus consecuencias en nosotros en términos de sensaciones, bienestar, hábitos y formación de un carácter, así como sus efectos en el mundo, en las relaciones interpersonales, su contribución al bienestar colectivo, etc. Son una herramienta para el autoconocimiento y para el desarrollo personal: a través de abstenerme voluntariamente de esto y aquello descubro cosas de mí mismo, me examino, trabajo con mi mente, y no de una manera intelectual sino vivencial. Así que los preceptos no son donde se termina, no son donde las decisiones, los dilemas morales o los debates terminan porque “el budismo tiene una lista que dice tal y cual”; más bien son donde se empieza, son un punto de partida para la auto-indagación ética.

Así, el primer precepto (me cuesta no ponerlo entre comillas cada vez porque creo que va en contra de mi argumento con este artículo, pero qué difícil es cambiar convenciones…) se vuelve una indagación en mis relaciones hirientes con otros seres. John Peacock ponía un gran ejemplo en un vídeo del último artículo: incluso en el caso de que mate a un bicho, esto puede ser material de indagación en el por qué, en qué me motivó, si había miedo, etc. El segundo no se limita a abstenerme de robar: incluye ver si fuerzo a otros de cualquier forma para conseguir algo que quizás no querían darme. Junto con el tercero, me invitan a interrogar en mis deseos, en si a veces son tan intensos como para sobreponerse a mis propios estándares éticos, me dé cuenta o no.

Bajo los preceptos yacen ciertos principios: no-violencia, ser cuidadoso, contentarse, honestidad, atención plena, sensibilidad. Éstos son valores que contribuyen a estar despiertos: despiertos a lo que está sucediendo, a la realidad de los demás, conscientes de intenciones y consecuencias. En este sentido, el problema del quinto precepto es precisamente que ciertas sustancias me llevan a tener menos presentes estos valores y facilitan que olvide los cuatro preceptos anteriores. De hecho, la redacción exacta de este precepto no condena a las sustancias en sí sino que dice que uno se abstiene de los estados de descuido o negligencia (pamādaṭṭhānā) causados por su consumo. En una cultura como la nuestra que incluye cantidades moderadas de alcohol con la comida, a diferencia de la india, esto no tiene por qué significar que no puedo tomarme una copita de vino con el menú —¿o sí? Éste es un tema controvertido.


En cierta manera, estos valores son lo que dan lugar a los preceptos. Y aquí alguien podría preguntarse: entonces ¿cuán importantes son las cinco guías específicas? ¿Podemos prescindir de ellas? Mi opinión es que en la práctica las necesitamos, y que los problemas surgen cuando se pone demasiado énfasis en la formulación concreta por encima de los valores que le dan vida. Esto puede dar lugar a desestimar el contexto de situaciones que planteen un dilema moral y proceder a aplicar normas a ciegas, como si ofrecieran algun tipo de seguridad frente al riesgo y el ensayo-error de la vida humana. Aun así, a pesar de la mala fama que puedan tener las reglas, pueden ser útiles si las entendemos como resúmenes o recordatorios que nos permiten tener ciertas ideas a mano en la vida cotidiana. En otras palabras, como resultado final de un proceso de reflexión ética, no como reglas predeterminadas desde las cuales derivamos juicios. De esta forma, los cinco preceptos son a la vez el inicio de la auto-indagación y entrenamiento ético y su resultado final en una forma que sea fácil de recordar —aunque eternamente temporal y sujeta a renovación.

Pero, con todo lo que estoy diciendo, ¿por qué insistir con llamarlos ‘preceptos’? Precepto viene del latín praecipere, dirigir, prever, avanzarse, enseñar; pero para nosotros ha pasado a designar básicamente una norma incuestionable que hay que seguir. El término pali en la fórmula que se recita tradicionalmente es sikkhāpada, un compuesto hecho de sikkhā, entrenamiento, estudio o disciplina, y pada, que significa pie, paso, camino, curso y también ítem, principio, elemento… . Algunas traducciones dicen ‘reglas de entrenamiento’, lo que ya es más adecuado. Pero las imágenes de un paso, un camino o un principio tienen una connotación muy diferente de ‘regla’. Por otro lado, pensar en términos de entrenamiento es muy interesante: implica que no hay nada a ‘transgredir’ o ‘romper’, sino que esto es un proceso de aprendizaje en el que uno espera volverse más y más hábil.

De todos modos, la mayoría de veces a esta enseñanza se la llama con otro compuesto, pañcasīlani, que significa ‘cinco virtudes’. Sīla también puede traducirse como moralidad o ética, y cualquier elección de traducción determina cómo nos relacionamos con la enseñanza. Otras traducciones más libres podrían ser: los cinco entrenamientos éticos, los cinco entrenamientos en virtud, los cinco caminos virtuosos… Y quizás eliminando el artículo definido “el” (que no existe en pali) uno tiene más la sensación de que éste es uno de los varios modelos posibles a utilizar para examinar la propia vida y culivar un carácter virtuoso. A mí me gusta ‘camino’ especialmente por lo directo de la metáfora: tomaré este camino para evitar pasar por ahí o porque sé adónde me conduce ese otro camino, etc.

En este espíritu creativo de jugar y dialogar con las enseñanzas, buscando lecturas y formas que nos puedan funcionar, he pensado en otras dos formas de pensar en estas cinco guías. Una es pensar, explícitamente, en áreas de auto-indagación:

  1. Comportamiento físico: cómo trato los cuerpos de otros seres vivos.
  2. Adquisición: cómo me relaciono con querer y obtener, qué metodos uso, cuáles son los efectos…
  3. Sexo: cómo utilizo esta energía vital, ¿domina otros estándares éticos y los anula?
  4. Habla: comunicación en general, honestidad y engaño, motivación al hablar, efectos de lo que uno elige decir…
  5. Intoxicantes: qué sustancias (o qué cantidad de ellas) me hacen bajar la guardia, interfieren en mi juicio, causan descuido.

La otra es hacer una formulación más afirmativa, en lugar del lenguaje clásico en términos de abstención, que sirva especialmente como recordatorios:

  1. Respeta la vida, sé cuidadoso
  2. Cultiva estar contento con lo que tienes
  3. Usa la energía sexual de forma bonita
  4. Habla honestamente
  5. Ten cuidado con las sustancias que te hacen descuidado, no-cuidadoso

Un buen ejercicio es intentar seguir estas guías durante una semana, y a ver qué descubrimos en el camino. También se pueden elegir una o dos como foco especial y dedicarles un buen rato de reflexión. Por cierto, todo esto me recuerda que tengo pendiente desde hace muchísimo una segunda parte del artículo sobre la palabra correcta, uno de los factores del camino óctuple y que, dada su importancia, también tiene su lugar en los cinco … (rellenen con su expresión favorita). Pero esto será otro día.

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Dibujos de Kernel Peralta.

21 comentarios en “Los cinco ¿preceptos? laicos

  1. Una nota al segundo párrafo:
    En referencia a que los cinco preceptos no son como los mandamientos cristianos, he oído el argumento de que las cosas enumeradas en los preceptos son ‘malas’ en el sentido de que tienen consecuencias negativas, no ‘malas’ de por sí o porque Dios lo diga. Sin embargo, aunque el budismo no tenga un Dios creador al que complacer ni hable en términos de castigo ni de ‘merecer’, el karma funciona como una entidad superior bastante parecida a Dios. Si bien se considera una ley natural e impersonal que no tiene la intencionalidad humana de Dios, en la práctica yo no le veo tanta diferencia… Dado mi condicionamiento cultural, me parece extraño hablar de ‘ley natural’ cuando causas y efectos pueden pertenecer a vidas diferentes, pasadas y futuras. Además, los comentaristas theravada sí hicieron la distinción entre comportamientos que son inapropiados en una cultura particular y comportamientos que son insanos de por sí. Los académicos especializados en el tema de la ética budista tienen un problema inicial, y es que la tradición budista no ha desarrollado realmente teorías sistemáticas sobre la ética de la misma forma que ha hecho con la epistemología o la ontología: nunca ha debatido de forma explícita, por ejemplo, si los actos son negativos porque generan consecuencias negativas o generan consecuencias negativas porque son negativos.

  2. Achacar al Buddha las barbaridades que individuos que jamás entendieron el Dhamma escribieron mil años después es exactamente lo mismo que decir que el Jesucristo organizó la venta de bulas papales a cambio de dinero.
    Pero es más fácil copiar y pegar que leer.
    El Buddha NUNCA dió cinco preceptos. El Buddha NUNCA habló de entrenamientos graduales y cuando habló de generosidad fue para compararla con la generosidad de las serpientes con sus crías.
    En fin.
    Sólo lee, anda, antes de escribir éstas cosas y que tengamos que pasar la pena de leerlas..

    1. Hola Ariya Bodhita. ¿En qué basas tus afirmaciones? Los preceptos son comunes a todas las tradiciones, con textos casi idénticos, y las escisiones ocurrieron mucho antes que los mil años que mencionas. El canon pali se cerró muy probablemente en el siglo I aC, es decir, entre 300 y 400 años tras la muerte del Buda. Si los preceptos no se remontan al Buda, como mínimo se remontan al periodo pre-sectario del primer par de siglos. Lo mismo con el entrenamiento gradual y la generosidad, de la cual el canon está lleno de referencias.

      El tema de la autenticidad de los textos canónicos es muy interesante y puede encontrarse literatura al respecto gratis en internet. Por ejemplo:
      – The Historical Authenticity of Early Buddhist Literature: A Critical Evaluation (Alexander Wynne)
      – The Authenticity of the Early Buddhist texts (Ajahn Sujato & Ajahn Brahmali)

      Pero de hecho no tienes por qué pasar la pena de leer mi blog si no te gusta…

      1. No es cuestión de gustar, sino cuestión de rigor.
        Te voy a dar estas tres entradas y vas a entender no solo lo que te quiero decir, sino la razón por la cual la ética del buddha es lógica, coherente y tiene efectos evidentes. No son 5 mandamientos en rebajas:

        https://buddhistas.wordpress.com/2016/05/15/el-octavo-precepto/
        https://buddhistas.wordpress.com/2016/06/25/el-descubrimiento-del-buddha-expresado-en-1-789-palabras/
        https://buddhistas.wordpress.com/2016/12/13/etica-para-nerds-o-como-dejar-de-sufrir/

        Espero que te sea de provecho. Y como podrás comprobar es lo que es. Y además, funciona.

    2. Hola Ariya, felicidades por tus enormes conocimientos teóricos, pero no hay necesidad de tanta agresividad. En este sitio intentamos practicar la recta palabra.
      Gracias a todos los que generosamente compartís vuestro trabajo.

      1. Jaime, no tengo ninguna clase de conocimiento teórico, ninguno. Mi conocimiento es sólo por la práctica. Para cualquier cosa que imagine existen 3 o más suttas que me avalan, solo tengo que encontrarlos.
        Es un efecto que nos pasa a nosotros. Pensamos igual, si nos separan siglos e incluso a la vez si solo nos separan continentes. Es algo difícil de comprender para el que no le pasa. Y la agresividad es contra nuestro enemigo declarado: la ignorancia, no contra las personas.
        La realidad es una y los que estamos en ella solo describimos lo que vemos.

    3. Ariya Bodhita
      1) ¿Quienes son exactamente esos “individuos que jamás entendieron el Dhamma escribieron mil años después”?
      Asumiendo que se refiera a los comentaristas theravada ¿Por qué usted rechazaría la tradición del Sangha theravada respecto a los comentarios pero acepta sin más los suttas y otros textos del Canon que TAMBIÉN provienen de su tradición (al menos hasta que se fijaron por escrito)? usted se parece más bien a “biblistas” y textualistas protestantes, que rechazan la tradición de la Iglesia católica, pero aceptan sin más La Biblia cuando ésta también es una obra de la Iglesia y su tradición.
      Es cierto que los textos pueden ayudar a conocer bastante respecto al Buda-Dhamma, pero sin la tradición viva de la comunidad monástica que escribió/redactó esos textos hace más de 2000 años, usted se queda solo con papel y tinta (y las perniciosas interpretaciones que le puedan salir)

      2) Si bien no son ÚNICAMENTE cinco los preceptos enseñados por el Buda (lo cual tampoco afirma éste texto) el Buda SÍ formuló y enseñó los cinco preceptos como las reglas morales básicas par ser cumplidas por laicos y monjes sin distinción, y en algunos suttas enseña exclusivamente los cinco sin añadir más (lo cual, como dije, no es incompatible con que haya enseñado más preceptos en otras ocasiones)

      “Y, ¿cuáles son, Sariputta, las cinco reglas de entrenamiento, a través de las cuales las ACCIONES están RESTRINGIDAS? He aquí, Sariputta, un noble discípulo se abstiene de la destrucción de la vida, de tomar lo que no le ha sido dado, de la indebida conducta sexual, de la mentira y de tomar licor, vino y [otros] embriagantes que son la base de la indolencia. Sus acciones están RESTRINGIDAS mediante estas cinco reglas de entrenamiento.” (Gihi Sutta)
      En el Abhisanda Sutta también vuelve a enseñar los cinco preceptos y los llama “cinco obsequios”

      Aunque hay más preceptos y todos finalmente serán cumplidos, el cumplimiento de los cinco preceptos parece tener prioridad.

      3) El Buda SÍ habló del entrenamiento gradual: “Monjes, al igual que el Gran Océano tiene las pendientes inclinadas progresivamente y las bajadas graduales; y, por tener las pendientes inclinadas progresivamente, no existen en él los precipicios repentinos, de la misma manera, monjes, este Dhamma-Vinaya cuenta con prácticas que se desarrollan PROGRESIVAMENTE y actividades GRADUALES. Y por tener las prácticas que se desarrollan gradualmente, no existen en él penetraciones repentinas del supremo conocimiento.” (Udana 5,5)

      “Sólo lee (y entienda al hacerlo) anda, antes de escribir éstas cosas y que tengamos que pasar la pena de leerlas”.

      1. Para ir aclarando, el Udana no es canónico. Es literatura posterior. De Kudhaka nikaya solo salvo los dos últimos capítulos que, por cierto, son fantásticos.
        Más
        Desde el minuto uno, cuando mahakassapa da el golpe de mano para quedarse con el Sangha de no realizados usando al inútil de Ananda para los suttas y al laico upali para el vinaya y así montarse una secta a la que no se adhirió ningún arahant y que rechazaron más monjes que los que la montaron entre ellos Purana y otros que se quedaron con la palabra del Buddha y no con el enjuague de Mahakassapa muy al gusto del rey de Maghada.
        Independientemente, la ética del Buddha es solo un precepto: no actuar movido por la Ignorancia.
        Ese precepto implica no hacer nada movido por la aversión y no hacer nada movido por el apego.
        Estos dos preceptos implican los cinco célebres porque siempre esas conductas se motivan por apego o aversión, y estás por ignorancia.
        Siempre el Buddha habla de las ocho. Hablar de las cinco no tiene sentido porque no explica nada ni el por qué ni la razón.
        Las cinco por supuesto que hay que evitarlas, pero no son suficientes para dejar de sufrir. Para ello necesitas el grupo de dos.
        Para no renacer con la única es suficiente.

        Los textos están podridos desde su origen y solo sabes que pueden decir y que no puedes reconstruirlos. Pero para eso no solo hay que saber practicar y estar Iluminado, sino además haber desarrollado el oído divino.
        Esto te suena a chino porque no lo dan con el catecismo de la religión del rey de Siam

    4. Ariya Bodhita
      1) ¿De dónde saca que el Udana es “no canónico” y más importante aun, ¿en qué se basa para afirmar semejante cosa?

      Algunos académicos budistas consideran al Udana como una de las muestras más antiguas de los textos más antiguos del Canon Pali. Además el Udana muestra ser una fuente hasta cierto punto confiable en el aspecto histórico-geográfico del Norte de la India: http://www.dharmatranslation.org/pdf/UDANA.pdf
      Esto contribuye a pensar que bien podrían remontarse a la época del Buda o cerca y, por lo tanto, no hay razón suficiente para pensar que el Udana no pueda ser canónico.

      Como sea, no solo en el Udana se menciona la práctica gradual, también es mencionada en otras partes del Canon, como el Majjhima Nikaya:

      “Sí que es posible, brahmán, en esta Enseñanza y Disciplina, enseñar su práctica GRADUAL, su acción GRADUAL y su camino GRADUAL. Brahmán, al igual que un domador de caballos experimentado al tener un magnífico pura sangre, primero lo acostumbra a llevar el bocado y luego continúa su doma, del mismo modo, brahmán, el Tathagata, al tener un hombre para ser adiestrado, primero lo educa así: ‘Ven, monje, sé virtuoso y controlado mediante el control de la regla monástica, mora en lugar adecuado, sé perfecto de conducta, ten muy en cuenta el peligro de incluso las faltas más leves y, habiendo aceptado los preceptos de la Disciplina, practícalos’. (Ganaka Moggallana Sutta)

      A ver si me dice ahora que el Majjhima Nikaya tampoco es canónico.

      2) Claro que los cinco preceptos por sí solos no alcanzan para llegar el Nibbana (porque para eso están también la práctica de la meditación y la sabiduría), y aunque las otras tres prácticas que usted menciona, son necesarias para llega al Nibbana, los “cinco preceptos” de los que habla el autor del texto -y a los que me refiero yo- son los concernientes a las acciones ÉTICAS O MORALES (Sila), (la “recta acción” del noble óctuple sendero) lo que hace que su comentario/reclamo esté fuera de lugar.
      Dicho de otro modo: Usted busca hacer reclamos o supuestas “correcciones” donde no hubo problema desde el inicio porque a) El autor del texto está hablando solo de los preceptos para la práctica de Sila, b) Jamás afirmó que la práctica de Sila fuese suficiente para lograr el Nibbana.

      3) Dando una leída a los links de su blog me di cuenta que tal vez no estábamos hablando de los mismos “ocho preceptos”: Los ocho preceptos tal y como se entiende normalmente por la tradición y los practicantes budistas, son las ocho normas que los laicos observan en los días de Uposatha, tal como se expone en el Visakhuposatha Sutta:
      “(1) No matarás la vida, (2) ni tomarás lo que no se da, (3) no hablarás de mentira, (4) ni serás alcohólico, (5) abstendrás del sexo y de la conducta impía, (6) por la noche no comerás comida fuera de tiempo, (7) ni llevarás guirnaldas, ni disfrutarás de perfume, (8) y harás Su cama una estera sobre el suelo: esto es lo que se llama la uposatha de ocho partes enseñada por el Buda que se fue al final de dukkha.” (Visakhuposatha Sutta)

      4) Respecto a sus parcializadas (y hasta mal-intencionadas) afirmaciones sobre Mahakassapa, Ananda y Upali, tienen poco o nada de relevancia para el tema que se está tratando, aunque tal vez le escriba sobre eso después.

      Saludos.

      1. A pesar de que el Majjhima nikaya es canónico contiene suttas vergonzosos y falsos, como son MN 91 y el MN 92, por poner un ejemplo, donde el Buddha resulta ser un chupacabras exhibicionista.
        Respecto a la gradualidad de la enseñanza es un asunto bastante hilarante. Cada vez que el Buddha usaba la gradualidad fracasa estrepitosamente. Si entendemos fracaso a que los oyentes se queden como estaban o alcancen algún grado de Iluminación.
        Cuando la gente se ilumina lo hace de golpe y básicamente por un discurso. Esto viene innumerables veces. Sin embargo no vas a encontrar un sutta de “graduación” donde un grupo de bhikkhus se iluminen después de llevar un curso con aprovechamiento.
        La eficacia de la enseñanza no está en el Buddha, está en sus oyentes. A un necio o a un tonto puede explicarsele el Dhamma del derecho y del revés y ni modo. Y a un ignorante solo necesita una palabra para desencadenar en el la entrada en la corriente.
        Este negocio funciona así, y no depende del Buddha. La gente con mucho polvo en los ojos nunca tendrá remedio.

    5. Ariya Bodhita
      Todavía no me ha dicho en qué se basa para firmar que el Udana “no es canónico”.
      Tampoco ha dado razones para pensar que el Ganaka Moggallana Sutta no sea canónico.
      Solo ha afirmado que en el Majjhima nikaya hay suttas que pueden tener elementos “extravagantes” o “sobrenaturales” (que tampoco es exclusivo de esos suttas o de un solo Nikaya) lo cual tampoco significa que el resto de suttas del Nikaya sean no-canónicos en cuanto a material doctrinal o que no puedan ser textos muy antiguos en el Canon.

      ¿Sabe exactamente lo que significa “canónico” o los criterios para considerar un texto como canónico? Si no, creo que es mejor no seguir insistiendo en ese tema.

      Respecto a la práctica gradual:
      En el ukkuravatika Sutta se narra que Seniya se ilumina un tiempo después de haber escuchado al Buda y de haber entrado a la orden monástica “viviendo en soledad, retirado en sí mismo, diligente, ferviente y auto-controlado”, lo mismo pasó con Agulimala (Angulimala Sutta), lo mismo con Citta, el hijo del entrenador de elefantes en el Potthapada Sutta, lo mismo con Vacchagotta, en el Mahavaccha Sutta lo mismo con Magandiya en el Magandiya Sutta, lo mismo el asceta desnudo Kassapa en el Acelakassapa Sutta, también con el asceta errante Subhadda en el Mahaparinibbana Sutta…
      Todos ellos escucharon un discurso del Buda y decidieron ser ordenados como monjes, pero lograron la completa iluminación un tiempo después, a través de la práctica, el esfuerzo, la diligencia.

      También en el Nandakovada Sutta se menciona que un grupo de 500 monjas alcanza al menos algún grado de la iluminación, y según el mismo Buda, incluso la menos evolucionada de ellas “está destinada y encaminada a la perfecta iluminación.” Por lo que la iluminación de éstas 500 monjas no parece haber sido “súbita” si no gradual.
      También en el Cularahulovada Sutta, Rahula había estado practicando durante un tiempo hasta que el Buda se dio cuenta de que “aquellos estados que maduran en liberación han llegado a su madurez en Rahula” y en ese momento decidió guiarlo a iluminación total, por lo que también sería una muestra de gradualismo.

      Incluso en los casos de quienes alcanzan la iluminación al momento de escuchar un discurso del Buda, debes tener en cuenta que en casi todos los casos o ya eran Bhikkhus con un tiempo de práctica, o eran ascetas errantes los cuales ya habían estado en la búsqueda de la iluminación durante años y ya practicaban aspectos de Sila y algún método de meditación, solo les faltaba la correcta visión de las cuatro nobles verdades y una correcta y completa concentración (como los cinco ascetas que se iluminaron con primer discurso del Buda)

      Saludos.

      1. Estos intercambios han llegado al nivel de conversación entre dos personas, así que seguidla como tal de forma privada. Gracias.

      2. Por partes:
        El Buddha tenia la costumbre arraigada de enseñarle el pito mientras se pasaba la lengua por la cara y metía la punta en los oídos.
        Eso no es sobrenatural, es asqueroso y vergonzoso. MN 91 y MN 92, por no hablar de su descripción física en innumerables textos tanto de DN como del MN:
        A ver cómo se vería una cosa con cabeza de turbante, pelos chinos hacia arriba azules (punk?) una sola ceja con mechón blanco en el medio (gremlim?) pestañas de vaca, cuarenta dientes todos iguales y con colmillos brillantes. Peludo, cada poro un pelo (hombre lobo?), Patas de antílope con tobillos a medida altura, los dedos de manos y pies de la misma longitud, los brazos largos que llegan por debajo de las rodillas, micropene, lengua larga que llega a los orificios de las orejas… Sigo?
        Esa es la descripción física del Buddha: un alien tipo chupacabras.
        La credibilidad de los textos es así.
        Aún no he visto templos que adoren al Buddha chupacabras, pero supongo que será un buen negocio…

      3. Seguimos:
        La definición de Iluminación en sus diferentes grados excepto en el de sakadagami consiste en la erradicación de una u otra característica del individuo.
        Ok?
        ¿Cómo tienes algo erradicado gradualmente?
        O está erradicado o no está erradicado.
        Entras un poquito en la corriente?
        O entras o no entras.
        Es lo mismo que estar embarazada. No se está un poquito o un muchito.
        Sólo tienes que verlo en tí mismo, como dice el Kalama sutta. Te pregunto: cuando entraste en la corriente, cuanto tiempo paso el la transición?
        Como ves, es como digo

      4. Y por último, el amigo Subbadha entró en la corriente ahí mismo y ya. Es una historia clave para que se entienda que solo un sammasambuddha puede ayudar a iluminar a otros. Un arahant sin sammasambuddha es imposible. Y no había ni uno alrededor del Buddha cuando muere. Por eso no le deja su Sangha a nadie. Y menos a mahakasspa

  3. Muy interesante. Yo pensaba que la formulación de “entrenamientos” era una útil innovación del maestro Thich Nhat Hanh, a fin de no generarle ruido a los que huían de la tradición judeo cristiana. Ahora veo que, si bien tal vez había estado innovando respecto a su tradición de origen, también se inspiró en el Canon Pali.

    Encuentro las propuestas que haces igual de útiles y ´sugerentes. Tendré que ver el video de Peacock.

      1. Ariya Bodhita
        ¿Y cuantos meses lleva practicado a “su manera” y no consigue eliminar el sufrimiento?

        Parece que la aversión sigue ahí vivita. Y el hecho de que tuerza las enseñanzas del Buda en los suttas con sus perniciosas interpretaciones personales (como ya he demostrado en otras ocasiones) demuestra de la ignorancia también está presente…y que el sufrimiento seguirá un buen rato y no se va a ir fácil.

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