Volver de un retiro

Cualquier idiota puede ayunar; pero sólo una persona sabia sabe romper el ayuno.

— George Bernard Shaw

Ir de retiro es un elemento fundamental en el camino del dharma y la meditación. No es un añadido opcional, a mi modo de ver; no si uno aspira a integrar verdaderamente sus lecciones y beneficios. La sesión de práctica diaria y el cultivo de la actitud meditativa momento a momento —lo que se suele llamar la ‘práctica informal’— son como el agua y la luz necesarias para que una planta crezca. Pero la planta también necesita abono de vez en cuando: y eso es el retiro.

En un retiro se crean condiciones propicias para el cultivo sistemático de la atención plena y otras cualidades: las necesidades básicas están cubiertas; hemos dejado fuera las obligaciones mundanas, como un perrito en la puerta del supermercado; tenemos todo el día para practicar y, literalmente, nada más que hacer. La profundización de un retiro y la práctica en la vida cotidiana se nutren mutuamente.

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Un retiro es un entorno donde es explícito que todo es material para la práctica. Por eso es tan poderoso. Todo está incluído: desde las largas horas atornilladas al cojín a la apreciación de la naturaleza, pasando por un café tirando a malo y por la frustrante comunicación reducida —sincerémonos: ¿cuánta gente mira el whatsapp durante un retiro? Por eso creo que un retiro no tiene que ser demasiado cómodo o lujoso. No es que haya que ir a sufrir tampoco, pero practicar el ‘contento’ es un elemento que sería nefasto perder.

Pero es tanto una práctica estar de retiro como salir de él y volver al ‘mundo real’. Seguir leyendo “Volver de un retiro”

Retiros con John Peacock

Hoy hace casi exactamente un año que John Peacock visitó Barcelona para ofrecer una charla, titulada “El mindfulness en el budismo de los orígenes y en la práctica contemporánea”, y un retiro de fin de semana sobre los cuatro incomensurables o ‘brahmavihāras’. En especial, el retiro de centró en mettā, la amabilidad. Un año después, mi pali va progresando y he traducido el Mettā Sutta: lo podéis leer aquí en castellano y aquí en catalán.

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Tras el éxito de ese retiro, el grupo de Barcelona ha vuelto a invitar a John Peacock para dar otro retiro, esta vez un día más largo; cosa que anuncio hoy, coincidiendo con que hace justo cinco años que registré este blog en wordpress. Si ese retiro era sobre los cuatro ‘brahmavihāras‘, el próximo será sobre los cuatro ‘satipaṭṭhānas’. Vamos de cuatro en cuatro… y sin librarnos de las palabras raras.

El Satipaṭṭhāna Sutta es uno de los discursos del canon pali más conocidos. Es el texto fundacional de la meditación vipassana, insight o mindfulness. El retiro será una oportunidad de profundizar en esas prácticas de forma dedicada y rigurosa. Peacock ha titulado el retiro “Las cuatro formas de establecer el mindfulness” y escribe:

El Buda enseñó cuatro maneras principales en que podemos establecer la plena consciencia o mindfulness en nuestro día a día: el cuerpo, las sensaciones, la mente y los fenómenos mentales. Estas son cuatro maneras de acceder a la plena consciencia en el momento presente y, si ponemos atención, son accesibles en todo momento.

El mindfulness, en este sentido, no nos conduce a otro estado o regno mental, sino que nos pone directamente en contacto con la experiencia vivida, tanto en su dificultad como en su belleza. Un elemento fundamental de esto es la reducción de reactivcidad que podemos observar cuando realizamos estas prácticas, al aprender a contemplar los fenómenos pasajeros de cuerpo y mente en lugar de ‘reaccionar’ a ellos repetidamente.

El retiro tendrá lugar del 11 al 14 de octubre en la Casa d’espiritualitat Santa Elena (Solius, Girona). Las inscripciones ya están abiertas. Encontraréis toda la información necesaria, un PDF explicativo y la hoja de inscripción en este enlace.

John Peacock también visitará España este verano, invitado por Aemind, para un retiro de 5 días del 26 al 30 de julio cerca de Madrid. Ese me libro de organizarlo, pero tendré el honor —y, como siempre, el reto— de estar traduciendo. Podéis encontrar información aquí.

El absurdo de esconder los orígenes budistas del mindfulness

No voy a argumentar que el mindfulness sea budista; pero sí que hasta la consideración menos buddhist-friendly debería reconocer que proviene del budismo. Tampoco estoy diciendo que los cursos de MBSR/MBCT tengan que presentarse de esta forma. Creo que silenciar las resonancias budistas del mindfulness es absurdo porque no se necesita rascar mucho la corteza del cibermundo hasta encontrar las conexiones.

Es cierto que amortiguar esas resonancias es parte natural del proceso de emancipación del mindfulness. No obstante, tras ese ‘absurdo natural’ a veces se esconde una ideología inconsciente que, llevada a ciertos límites, cae en un absurdo bastante más ridículo. Por suerte, creo que lo que voy a describir sólo es aplicable a unas pocas ofertas de cursos o formaciones en mindfulness.

Aunque el mindfulness ya ande solo, no pienso que tenga suficiente historia propia como para no necesitar hacer referencia al budismo. Además, más allá de sus cursos habituales, no sé cuánto tiene que ofrecer por sí solito sin recurrir de facto al budismo o acoplarse a una terapia ya existente. Comparativamente, el mindfulness aún no tiene pelos en los sobacos, y está bien tocar de pies en el suelo y no olvidarlo.

Pero a parte del problema de la profundización, mi alarma son todas las formaciones que están surgiendo con el boom de esta moda y de su profesionalización, incluyendo, con especial énfasis, las formaciones universitarias en mindfulness. Las personas acreditadas por estos programas cada vez más numerosos tienen que poder ser capaces, sin pretender que todo el mundo sea aquí una experta, de responder las preguntas del alumno más curioso: ¿En qué se diferencia esto del vipassana? ¿De dónde sale la palabra ‘mindfulness’? ¿Cómo surgió este movimiento?

Hagamos un experimento mental. Seguir leyendo “El absurdo de esconder los orígenes budistas del mindfulness”

5 recomendaciones de libros

Otros años, por Sant Jordi, he recomendado algún libro en la página de facebook, pero esta vez he pensado que escribiría una entrada. La verdad es que si fuera mejor bloguero lo habría planificado con tiempo, pero más vale tarde que nunca.

Para quienes no conozcan la tradición, el día de Sant Jordi (el 23 de abril) las calles de Cataluña se llenan de puestos vendiendo rosas y libros, y la gente se los regala o compra para sí mismas. Al final, uno termina con unos cuantos libros más en la lista de espera que, con suerte, no se pasarán meses en la mesita de noche.

Aquí van cinco sugerencias. Y si no tenéis suficiente, siempre podéis dar un vistazo a la página de lecturas recomendadas. Seguir leyendo “5 recomendaciones de libros”

Facebook: el samsara hecho algoritmo

Cada vez está más claro: plataformas como facebook no son liberadoras —y no he dicho que sean malas. Ya escribí sobre la relación entre la meditación, la filosofía budista y el mundo de las notificaciones en este blog aquí y para la newsletter del Bodhi College. Recientemente hablé de ello en una mañana intensiva de meditación. Este artículo son las reflexiones que compartí ese día.

Llamaré plataformas reactivas al conjunto de redes sociales, servicios de streaming, smartphones y demás gadgets, aunque suelo cebarme más con facebook. Las llamo reactivas o samsáricas porque creo que su función es hundirnos más y más en las arenas movedizas de lo que el budismo llama el samsara. Y al igual que sucede con el samsara, la respuesta a estas plataformas no tiene por qué ser el rechazo absoluto: hay cosas buenas en ellas y la liberación no les es ajena —de hecho, la liberación sucede en el samsara.

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La rueda de facebook — facebookcakra?

Para quien no conozca la jerga budista: samsara es lo opuesto a nirvana, que es un término que a todo el mundo le suena. Samsara se refiere a la existencia tal y como la experimentamos ahora. En su dimensión psicológica, samsara subraya el aspecto repetitivo, cansino, entumecedor y a la vez adictivo de nuestras vidas. Es el sentirse atrapado en un patrón cíclico; esa sed que nunca acaba de proporcionar la saciedad que promete; la sensación de haberle pillado el truco al juego y, entonces, que un jugador invisible te mueva el alfil o cambie las normas.

El budismo aspira al nirvana, al despertar. Las distintas escuelas lo entienden de formas diferentes, pero en general tiene que ver con algún tipo de libertad respecto al samsara. El lenguaje contemporáneo, incluso en círculos como el mindfulness secular, suele expresar esto en términos de reactividad: esos patrones insanos —habitualmente psicológicos— que son automáticos, repetitivos, esclavizantes.

Planteo mi análisis no como un juicio de bueno/malo, sino en términos de coherencia y de despertar: como practicantes de meditación, interesadas en librarnos de nuestra reactividad —o por lo menos reducirla—, debería importarnos si el uso que hacemos de ciertas plataformas contribuye a ese proyecto o lo boicotea, si lo que hacemos en pantalla y en el cojín de meditación es coherente o si empuja hacia dos direcciones distintas.

Pero ¿por qué tiene importancia esto? Seguir leyendo “Facebook: el samsara hecho algoritmo”

Observa tu mente, no la de otros — 10 respuestas de Ajahn Chah

Directo, profundo, sin adornos, cálido, sabio, firme. Así aparece en sus charlas Ajahn Chah, la figura que puso la meditación vipassana y la tradición tailandesa del bosque en el mapa occidental. El ‘efecto mariposa’ de sus enseñanzas estableció monasterios theravada por todo occidente, pero también centros laicos de donde, al final, acaba saliendo el mindfulness secular. Siempre me ayuda y me inspira leerle un poco, especialmente de retiro: me devuelve a la esencia de la práctica, a la inmediatez palpable de la meditación, a la sencillez y profundidad del mensaje del Buda.

Aquí tenéis una selección de una sesión de preguntas con sus monjes occidentales, si no me equivoco, en los 70. Podréis notar que el contexto es monástico, así como masculino, pero aplicable a nosotras y nosotros. ¡Espero que os sirva y os anime a seguir meditando!

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Conferencia de Stephen Batchelor

Para quienes no pudisteis estar en Barcelona el 16 de noviembre de 2017 para la conferencia de lanzamiento del libro de Stephen Batchelor “After Buddhism” en español, aquí tenéis el vídeo. Mi colega Ramsey Margolis, de la web de budismo secular de Nueva Zelanda, me mandó hace unos días la transcripción que hizo de lo que Stephen dice en inglés. Y gracias al cada vez mejor traductor de google, y a una horita repasando el texto, aquí tenéis también el contenido de la charla por escrito. En algunas cosas será más riguroso que la traducción consecutiva que hice en el momento; y otras se habrán perdido entre la transcripción de Ramsey y el todopoderoso google. ¡Que lo disfrutéis!

Stephen: Antes que nada, considero que ‘Después del budismo‘ probablemente sea el trabajo más completo que escribiré jamás. Es la culminación de unos treinta o cuarenta años de trabajo, y nunca volveré a escribir algo como esto, lo que ahora me libera para investigar otras formas de escribir. Lo que traté de hacer en este libro es volver lo más cerca que podamos al Buda histórico, al mundo en el que vivió, e intentar recuperar lo que dijo. Y luego comenzar de nuevo.

El subtítulo original era “Repensar el Dharma desde el principio.” En otras palabras, igual que en el cristianismo se trata de volver al Jesús histórico, estoy tratando de recuperar Siddhattha Gotama y construir de nuevo una filosofía, una ética, una vida contemplativa, que habla a la condición laica en la que vivimos ahora.

No trato de afirmar que esto es lo que el Buda realmente quiso decir y todos los demás se equivocaron. No estoy haciendo eso. Pero cada forma de budismo que ha existido hasta el presente ha hecho algo muy similar: encontraron textos que se dirigían a un tiempo y lugar particular, y luego elaboraron sobre esa base una forma de dharma que hablaba a la India, a China, a Japón, al Tíbet, o a donde fuera.

Quizás la diferencia en la modernidad es la presencia de la conciencia histórica. Es tan parte de cómo entendemos el mundo que lo damos por sentado. Entonces, si, por ejemplo, tuviéramos en esta habitación a un yogui budista tibetano, un sacerdote japonés de la Tierra Pura y un bhikkhu de Sri Lanka, y les preguntáramos qué es el budismo, dirían cosas diferentes. Y si se nos preguntara a nosotros por qué presentan las cosas de manera tan distinta, probablemente diríamos que las condiciones del Tíbet son diferentes de las de Japón y diferentes de las de Sri Lanka; y eso para nosotros, al menos para mí, parece una explicación bastante obvia de por qué el budismo es tan diverso.

En otras palabras, entenderíamos que cuando el dharma, cantidad de textos y prácticas y enseñanzas, van a un nuevo país, abordan las condiciones de las personas de allí. Eso luego crea un diálogo con esa cultura hasta que surge una nueva forma de dharma, generalmente tras dos o tres siglos.

Pero en el pasado, no creo que los budistas que estaban haciendo esto fueran concientes que esto era un proceso históricamente contingente. Si preguntaras a un budista tradicional por qué un yogui tibetano, un sacerdote de la Tierra pura y un bhikkhu de Sri Lanka presentan puntos de vista tan diferentes, probablemente dirían que uno tiene el verdadero dharma y los otros dos no. En otras palabras, serían juzgados en términos de la ortodoxia de la persona a quien se le hace la pregunta.

En la modernidad traemos a nuestra comprensión de cualquier tradición el hecho de que es históricamente contingente, que surge de condiciones culturales, sociales, políticas, económicas y geográficas. Creo que la diferencia hoy es que somos conscientes de que esto es lo que está sucediendo, y mientras nos mantengamos con esa conciencia histórica, es muy difícil hacer declaraciones como: “Esto es lo que Buda realmente quiso decir, esto es el verdadero dharma.” Este tipo de lenguaje ya no funciona.

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