¿Deberían ser vegetarianos, los budistas?

Comer carne: ¿sí o no? ¿Es aceptable para un budista? El cliché es que los budistas son vegetarianos, pero ¿es eso cierto? ¿Cómo se ha tratado el tema a lo largo de la historia del budismo? Y ¿es necesariamente una cuestión de blanco o negro?

DSC01179

El objetivo principal de las enseñanzas budistas es terminar con el sufrimiento, entendido en un sentido amplio que recoge el término dukkha, o por lo menos reducirlo en gran medida. Esto se aplica tanto al dukkha propio como al ajeno. Y con ajeno se incluyen no sólo a las demás personas sino a todo ser vivo. El budismo tiene menos argumentos que otras religiones para concebir a los animales como seres instrumentales, ya que no cree en un Dios que haya podido crearlos para beneficio de los humanos en tanto que criaturas elegidas. Además, el primer precepto laico es abstenerse de causar daño a seres vivos. El término que usan los textos del canon pali es panatipata: destruir seres “que respiran” (pana), lo cual engloba igualmente a humanos y animales.

En su blog, Bhikkhu Sujato argumenta que lo más coherente con las enseñanzas del budismo es no consumir productos animales; y especialmente hoy, que hay más alternativas y la ganadería industrial implica no sólo matar a los animales, sino a menudo someterles a unas condiciones de vida deleznables. Su postura es difícil de rebatir. Pero ¿significa esto que los que comen carne deben sentirse malos budistas? ¿O que los vegetarianos pueden mirarlos por encima del hombro?

Seguir leyendo “¿Deberían ser vegetarianos, los budistas?”

¿Qué aspecto tenía Buda?

buddha_victoria__albertEvidentemente, no sabemos con seguridad cuál era la apariencia física de Gotama; pero lo que sí podemos saber es que las referencias gráficas que tenemos no son la mejor pista. ¿Por qué? Mirad la imagen de la derecha y decidme que no os recuerda al arte griego… Desde nuestra macro-conectividad, tendimos a pensar en civilizaciones pasadas como aisladas las unas de las otras, con contactos ocasionales y separadas por distancias lentas de cubrir; pero las ideas transitaban en el pasado con más fluidez de la que quizá imaginamos, y la interacción entre India y Grecia es sorprendente.

Como muchos sabréis, Alejandro Magno llegó al subcontinente indio, en el que siguió habiendo durante siglos una región controlada por los griegos en el noroeste. Con él también fue el filósofo Pirrón de Elis, que al volver a Grecia estableció la escuela escéptica, con muchos puntos en común con el budismo. En el canon pali hay un libro tardío llamado Milinda pañha (‘Las preguntas del rey Milinda’) que recoge las conversaciones entre un monje budista llamado Nagasena y el rey indogriego Menandro. Menos conocida es una ocasión en el Majjhima Nikāya, la colección de discursos medios del Buda, en que se menciona a los Yonas (seguramente derivado pali de la región de Jonia) como ejemplo de sociedad en la que sólo hay amos y esclavos y los papeles pueden cambiar. El Buda usa ese ejemplo para deslegitimar la idea de que las cuatro clases sociales rígidas impuestas por los bramanes son la única opción, y proclama que tal división es un invento humano y no un designio de Dios (Brahma). (MN 93)

Pero lo que se cuenta poco, aunque es sabido y resabido, es que a los griegos les debemos la imagen del Buda. Y con esto no quiero decir que la imagen que conocemos hoy en día esté influída por el arte griego, no. Quiero decir que ellos fueron los primeros en representarle y se inventaron el aspecto de Buda.

Seguir leyendo “¿Qué aspecto tenía Buda?”

¿Quién fue el primer monje budista occidental?

La respuesta a esta pregunta, tradicionalmente, ha referido dos ingleses, Gordon Douglas (Asoka) y Allan Bennett (Ananda Metteyya), siendo el segundo más conocido. Pero parece ser que la historia olvidó a alguien que lo fue antes, U Dhammaloka, y que este olvido fue fruto de memoria selectiva. Quizás deliberada. ¿Por qué?

dhammloka dana copy copyA diferencia de los dos ingleses, U Dhammaloka no correspondía con la imagen del gentleman educado, académico; de origen humilde, su vida sigue siendo de lo más misteriosa. Nacido en 1856 en Dublín (seguramente), fue un librepensador irlandés que tuvo graves problemas con la Iglesia Católica, y con la botella, emigró a Estados Unidos donde trabajó en el ferrocarril y vagabundeó. Luego se unió a una línea transoceánica y llegó hasta Japón, de donde fue expulsado por conducta alborotadora y ebria. De ahí se fue a Myanmar, donde se rehabilitó y se ordenó monje budista, convirtiéndose en una pieza importante del resurgimiento budista birmano.

Radical, librepensador, defensor de la clase trabajadora, ateo y budista, una vez en el hábito anaranjado no abandonó su naturaleza reaccionaria y se dedicó a viajar por el sudeste asiático predicando en contra del colonialismo británico y los misioneros cristianos, atrayendo a grandes multitudes, escribiendo y distribuyendo artículos. Fue detenido y juzgado por sublevación y estuvo bajo vigilancia policial. Más tarde fingió su propia muerte en Australia. Lo último que se sabe de él es que en 1914 lideró la Siam Buddhist Freethought Association en Bangkok, tras lo que desapareció sin dejar rastro. Y ha sido prácticamente borrado de la historia.

El director irlandés Ian Lawton quiere recuperar la memoria de U Dhammaloka y está preparando The Dharma Bum (el vagabundo del dharma), un documental en el que cuenta con la ayuda de varios investigadores en el campo de la historia y los estudios budistas, y mostrará esta revolucionaria historia usando animaciones hechas en el sistema tradicional. Es un proyecto fascinante, pero para finalizarlo Lawton necesita recoger más fondos. Abajo encontraréis enlaces a la web del documental y el (mindful) crowdfunding. Os dejo con el trailer.

www.thedharmabum.eu | donaciones – crowdfunding

El budismo en pocas palabras

A continuación un extracto de la intervención final de Stephen Batchelor en una serie de diálogos interreligiosos organizados en marzo de 2011 por el periódico The Guardian y la Saint Paul’s Cathedral de Londres. Bajo el título de “Uncertain Minds – How the West Misunderstands Buddhism” (Mentes inciertas – cómo occidente malinterpreta el budismo), la versión íntegra de esa mesa redonda con John Peacock puede encontrarse en youtube:

Se supone que tengo que arriesgarme y decir en 25 palabras o menos qué es el budismo. Esto, por supuesto, es en cierto modo una osadía. Mi conclusión de los últimos años, provisional, ha sido identificar cuatro puntos enseñados por el Buda que no pueden derivarse del contexto histórico-social de su tiempo; en otras palabras, que son, de manera distintiva y sin polémicas, sus propias ideas.

Seguir leyendo “El budismo en pocas palabras”

El dharma de la almóndiga

[2,5 páginas]

Hay algo de aquellos que se aferran a un budismo ortodoxo o tradicional que me parece incoherente y hasta ilógico. Ilógico, quizás, porque no creo en lo sobrenatural. Y cuando digo que no creo en lo sobrenatural no estoy pretendiendo rechazar todo aquello que se escapa de lo comprensible a primera vista: mantengo la capacidad de mirar con asombro todo aquello de la existencia que aún nos es misterioso. De ningún modo critico el hecho de que a algunas personas les funcione el budismo tradicional, ya sea theravada, tibetano, nichiren… Faltaría más. Me estoy refiriendo más bien a los que se resisten a la evolución, reforma o reinterpretación del dharma y que, en lugar de sencillamente continuar con lo que les funciona, intentan deslegitimar esa evolución. (Quiero dejar clara esta distinción para el resto del artículo.) Esta actitud anti-reforma parece bastante incoherente viniendo de una religión o espiritualidad que pone en el centro de su pensamiento la noción del cambio.

Para mí es comparable al conservadurismo con el lenguaje. Un ejemplo. Entiendo que, de entrada, ver que la Real Academia Española acepta almóndiga o cocreta genere caras de sorpresa, risa e incluso desagrado. Todo el mundo está en su derecho de que le guste o no una palabra. Pero, más allá de ese posible desagrado, si lo pensamos bien, ¿sobre qué base puede rechazarse que los sonidos que pronuncia la gente sigan cambiando, igual que fueron cambiando durante años para llegar a las formas albóndiga y croqueta?

Seguir leyendo “El dharma de la almóndiga”

¿¿Que no existe el yo??

[2,5 páginas]

Cada vez son más los maestros y estudiosos que, con el privilegio actual de poder acceder a todas las fuentes conservadas de las tradiciones budistas, y de hacerlo desde una perspectiva histórica y lingüística más informada que nunca antes, señalan la problemática de la doctrina del no-yo, que aseguran es la enseñanza más incomprendida, distorsionada y mal representada del Buda. Resulta interesante ver que, en las fuentes más antiguas (el canon pali), el Buda no utiliza la expresión “no tener yo” sino “no ser yo” o “ser no-yo”, en esos textos uno no lee que no exista el yo, sino que las formas, las percepciones… no son yo. Tengo la sensación, personalmente, que se trata más bien de una enseñanza pragmática sobre una actitud psicológica, y no una descripción ontológica o metafísica de la realidad. De hecho, en el Dhammapada (verso 80), el Buda parece animar a construir con esmero un yo:  “Así como un campesino riega su campo, así como un arquero endereza su flecha, así como un carpintero talla un pedazo de madera, así el sabio disciplina el yo.” (Dependiendo de la traducción, dicen “se disciplina a sí mismo” y otras variantes).

Creo que una visión pragmática y bien comprendida de la enseñanza del no-yo puede ser muy útil hoy en día. Me ha gustado mucho un breve y sencillo artículo de Thanissaro Bhikkhu, experto en el canon pali, publicado en la sección “Lo que el Buda nunca dijo” de la revista Tricycle. El contenido no es en sí un enfoque secular, sino theravada; pero creo que el mensaje puede ser útil, y quizás sigamos investigando el tema. Lo traduzco a continuación [mis notas entre corchetes. La negrita es mía]. Espero que lo disfrutéis:

Seguir leyendo “¿¿Que no existe el yo??”

¿Por qué necesitamos conocer nuestra historia budista?

[2 páginas]
Artículo de Rita Gross, aparecido en el número de primavera de 2009 de “Buddhadharma: the practitioner’s quarterly”.

Los budistas conversos occidentales conocen quizás algunas leyendas “familiares” propias del tipo específico de budismo que practican; pero muchos carecen de una formación sistemática en la historia de su recién escogido camino religioso. Muchos no conocen qué lugar ocupa el linaje que han elegido en el esquema general del budismo, una religión amplia y antigua con muchas variantes regionales e históricas. Cada uno de los innumerables subgrupos budistas tiene su propia historia sobre cómo, cuándo y dónde impartió Buda las enseñanzas en que se basan sus visiones y prácticas. Estas historias hacen afirmaciones difíciles de conciliar unas con otras. Dar sentido a estas historias puede ser difícil a menos que uno tenga herramientas para comprender la relevancia de la leyendo y el mito.

Seguir leyendo “¿Por qué necesitamos conocer nuestra historia budista?”