Retiros con John Peacock

Hoy hace casi exactamente un año que John Peacock visitó Barcelona para ofrecer una charla, titulada “El mindfulness en el budismo de los orígenes y en la práctica contemporánea”, y un retiro de fin de semana sobre los cuatro incomensurables o ‘brahmavihāras’. En especial, el retiro de centró en mettā, la amabilidad. Un año después, mi pali va progresando y he traducido el Mettā Sutta: lo podéis leer aquí en castellano y aquí en catalán.

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Tras el éxito de ese retiro, el grupo de Barcelona ha vuelto a invitar a John Peacock para dar otro retiro, esta vez un día más largo; cosa que anuncio hoy, coincidiendo con que hace justo cinco años que registré este blog en wordpress. Si ese retiro era sobre los cuatro ‘brahmavihāras‘, el próximo será sobre los cuatro ‘satipaṭṭhānas’. Vamos de cuatro en cuatro… y sin librarnos de las palabras raras.

El Satipaṭṭhāna Sutta es uno de los discursos del canon pali más conocidos. Es el texto fundacional de la meditación vipassana, insight o mindfulness. El retiro será una oportunidad de profundizar en esas prácticas de forma dedicada y rigurosa. Peacock ha titulado el retiro “Las cuatro formas de establecer el mindfulness” y escribe:

El Buda enseñó cuatro maneras principales en que podemos establecer la plena consciencia o mindfulness en nuestro día a día: el cuerpo, las sensaciones, la mente y los fenómenos mentales. Estas son cuatro maneras de acceder a la plena consciencia en el momento presente y, si ponemos atención, son accesibles en todo momento.

El mindfulness, en este sentido, no nos conduce a otro estado o regno mental, sino que nos pone directamente en contacto con la experiencia vivida, tanto en su dificultad como en su belleza. Un elemento fundamental de esto es la reducción de reactivcidad que podemos observar cuando realizamos estas prácticas, al aprender a contemplar los fenómenos pasajeros de cuerpo y mente en lugar de ‘reaccionar’ a ellos repetidamente.

El retiro tendrá lugar del 11 al 14 de octubre en la Casa d’espiritualitat Santa Elena (Solius, Girona). Las inscripciones ya están abiertas. Encontraréis toda la información necesaria, un PDF explicativo y la hoja de inscripción en este enlace.

John Peacock también visitará España este verano, invitado por Aemind, para un retiro de 5 días del 26 al 30 de julio cerca de Madrid. Ese me libro de organizarlo, pero tendré el honor —y, como siempre, el reto— de estar traduciendo. Podéis encontrar información aquí.

Observa tu mente, no la de otros — 10 respuestas de Ajahn Chah

Directo, profundo, sin adornos, cálido, sabio, firme. Así aparece en sus charlas Ajahn Chah, la figura que puso la meditación vipassana y la tradición tailandesa del bosque en el mapa occidental. El ‘efecto mariposa’ de sus enseñanzas estableció monasterios theravada por todo occidente, pero también centros laicos de donde, al final, acaba saliendo el mindfulness secular. Siempre me ayuda y me inspira leerle un poco, especialmente de retiro: me devuelve a la esencia de la práctica, a la inmediatez palpable de la meditación, a la sencillez y profundidad del mensaje del Buda.

Aquí tenéis una selección de una sesión de preguntas con sus monjes occidentales, si no me equivoco, en los 70. Podréis notar que el contexto es monástico, así como masculino, pero aplicable a nosotras y nosotros. ¡Espero que os sirva y os anime a seguir meditando!

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El mindfulness está cambiando el budismo

Me he apuntado a un curso de mindfulness de 8 semanas. Concretamente, de MBCT (mindfulness-based cognitive therapy). Lo he hecho desde mi curiosidad por el diálogo entre el budismo y la modernidad. A ver qué tal. Por cierto, otro signo de este diálogo es que mi madre ahora colorea mandalas (aquí una muestra).

Apuntarme a este curso me ha recordado que he visto que, últimamente, hay maestros y centros budistas que empiezan a ofertar actividades de mindfulness o a presentar sus enseñanzas en esos términos. En parte, seguramente, para atraer al público, y no de forma meramente interesada, sino como parte natural de ese diálogo. Sin embargo, a mí me parece que esta influencia del mindfulness en el budismo va más allá de un simple rebranding, de con qué palabras las escuelas budistas ofrecen su contenido: está afectando al contenido mismo.

El pasado diciembre, participé en la jornada que organiza cada año la Coordinadora Catalana d’Entitats Budistes. Esa edición tenía como título “Presente y futuro del budismo en occidente” y uno de los temas centrales de la mesa redonda en la que yo participaba eran las (presuntas) descontextualizaciones del dharma. Como podéis imaginar, el mindfulness fue el gran protagonista. Uno de mis co-conferenciantes se mostró apasionadamente molesto con el movimiento del mindfulness. Mi postura es la de verlo como un caballo de Troya y como algo generalmente positivo para la sociedad, sin dejar de prestarle una atención crítica. (Veremos si mi opinión cambia tras completar el curso de MBCT.) Y también creo que, dada la realidad actual, el budismo tiene que dejar de tratar al mindfulness como algo de su propiedad, del mismo modo que el cristianismo, por ejemplo, no debería considerarse a sí mismo como el guardián definitivo del amor al prójimo.

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Meditar con emociones (II)

 Ésta es la segunda parte de la serie de posts sobre meditar usando las emociones: el post anterior era de Pema Chodron, y ahora completamos su magnífica explicación y el ejercicio que proponía con 8 recordatorios de Sayadaw U Tejaniya a tener presentes durante la meditación.

IMG_24511. Cuando investigas emociones, es importante que te recuerdes que son fenómenos naturales. No son ‘tus’ emociones: todo el mundo las experimenta.

2. Todos los pensamientos con los que te identifiques van a ‘avivar’ las emociones.

3. Cuando la emoción que experimentas es muy intensa, quizás no puedas mirar a los pensamientos que la acompañan sin que la emoción crezca aún más. En ese caso, normalmente lo mejor es primero ser concientes y observar las sensaciones, agradables y desagradables, que acompañan a la emoción.

4. Si mirar las sensaciones te resulta abrumador o agobiante, puedes dirigir tu atención a un objeto neutro o agradable, como tu respiración o el sonido. Hacer esto es una forma hábil de distraer a la mente y de que detenga, o reduzca, el pensar. ‘Tú’ ya no estarás tan involucrada en la ‘trama’ y por lo tanto la emoción se aquietará.

5. Cuando una emoción intensa se aquieta, serás capaz de mirar a lo que notas, los pensamientos y las sensaciones corporales. Cuanto mejor comprendas cómo se interrelacionan estas cosas, más hábil y efectivamente gestionarás cualquier tipo de emoción.

6. No te olvides de revisar tu actitud: comprueba si realmente aceptas una emoción o le opones resistencia.

7. Toda resistencia inadvertida y toda identificación inadvertida con la emoción, la alimentará y la hará crecer.

8. Recuerda que las emociones no tienen que irse, en absoluto. Nuestro objetivo es conocer cómo sentimos las emociones, saber qué pensamos cuando hay emociones, y comprender su naturaleza y el comportamiento de la mente.

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