Esbozando el budismo secular

[3,5 páginas]

¿De dónde surge el budismo secular? ¿En qué consiste? ¿De qué fuentes bebe? ¿Qué enfoque y actitud toma con las distintas tradiciones budistas y con los textos más antiguos, en los que se basa principalmente? ¿En qué se diferencia el budismo secular de otras formas de budismo moderno?
Me gustaría exponer los puntos básicos de dos artículos de Winton Higgins (“An outline of secular Buddhism”* y “The sources of secular Buddhism”** ), que responden a estas preguntas y presentan las ideas centrales que se encuentran detrás del budismo secular, según Higgins. Creo que así se puede ofrecer un buen esbozo de la tendencia contemporánea a acercarnos al dharma que da título a este blog.

Seguir leyendo «Esbozando el budismo secular»

«Lo que sé es que tenemos esta vida», Karma Yeshe Rabgye

[8 páginas]

The-authorEs difícil encontrar una cafetería tranquila y silenciosa en McLeod Ganj, pero la encontramos. Tampoco es fácil encontrar a alguien como mi entrevistado: Karma Yeshe Rabgye. Hoy en día no parece extraño oír a un budista occidental decir que no hace falta creer en la reencarnación para practicar el dharma, que el nirvana o iluminación no es su meta y que practica para esta vida. Estas opiniones son, de hecho, características de aquellos que se identifican como budistas seculares. Lo que es poco común es escuchar estas palabras de alguien que viste el hábito rojo de los monjes Kagyu tibetanos.
Teniendo estas ideas, ¿Por qué vive y enseña en la India? ¿Cómo trata con las posturas ortodoxas de aquellos que le instruyeron y aquellos a su alrededor? ¿Qué virtudes y qué peligros ve en la secularización del dharma? ¿Cuál es su enfoque al enseñar?

Seguir leyendo ««Lo que sé es que tenemos esta vida», Karma Yeshe Rabgye»

Pareces distante desde que alcancé la iluminación

Texto de Brian Dunn

[1,5 páginas]

Si el amor incondicional que siento hacia todos los seres sensibles no coloreara todos mis pensamientos, diría que no te emociona que haya alcanzado la iluminación. De hecho, si no rebosara pura compasión, diría que te estás comportando como una verdadera zorra sobre mi recién encontrada capacidad de ver la verdadera naturaleza de la realidad.

La semana pasada, cuando emergí de mi sesión de meditación y anuncié que había logrado la máxima de las metas espirituales, te encogiste de hombros con un “Qué lindo, cari.” Entonces continuaste viendo tus programas de interiorismo. No espero una fiesta de felicidades-por-llegar-a-la-iluminación a lo grande y con orquesta; pero me hubiese gustado algún reconocimiento por un logro de tal magnitud. No he construído una maldita casita en el árbol: he cultivado una perfecta quietud mental que ha desencadenado un conocimiento supremo.

Escucha, entiendo que tiene que ser duro ver a alguien a quien amas romper el círculo de muerte y renacimiento cuando tú no estás en absoluto cerca de lograrlo. Pero el hecho es que me he pegado a mi cojín de meditación todos estos años mientras tú conjuraste el tuyo para ser usado como cojín decorativo. Tu estado emocional negativo hacia mí no te acercará a la iluminación, créeme. Esto asumiendo que aún la quieras, y que puedas relegar tu hábito de álbumes de recortes a un segundo plano lo suficiente como para abrir el chakra uno.

Seguir leyendo «Pareces distante desde que alcancé la iluminación»