La homosexualidad conduce al despertar …o eso parece.

Acabo de leer un párrafo de un sutra budista y no he podido evitar aplicar un poco de lógica y morirme de la risa. Se trata del «Discurso sobre los preceptos de los Upasaka» (Upāsakaśīla-sūtra), un texto mahayana no muy tardío que expone el código moral a seguir por los practicantes laicos (upasaka), aquellos que se han embarcado en el camino del bodhisattva. Fue traducido del sánscrito al chino en el siglo V EC y se hizo muy popular en China y, como muchos sutras mahayana, es un texto muy extenso. Y en los primeros párrafos del capítulo XI, parece inadvertidamente promover la homosexualidad.

El Buda respondió: «Buen hijo, el bodhisattva mahāsattva tiene compasión y durante innumerables vidas no mata; por esta razón obtiene una larga vida. Durante innumerables vidas ofrece constantemente su ropa y lámparas y por esta razón consigue un aspecto superior. Durante innumerables vidas destruye la arrogancia y por esta razón nace en una buena familia.»

La lista sigue y, como veis, consiste en enumerar cosas que de algún modo son supuestamente deseables en la vida y, en especial, en el camino hacia el despertar (larga vida, buena familia), y en especificar qué comportamientos de vidas pasadas causan estas cosas. Así, el texto determina qué tiene uno que practicar para conseguirlas en el futuro. Y atención a uno de los elementos de la enumeración:

«Durante innumerables vidas repudia el cuerpo femenino y por esta razón nace como hombre.»

Espectacular. Obviamente primero hay que contextualizar un poco: el texto se enmarca en el monasticismo, caracterizado por la renuncia y el celibato, y concretamente el monasticismo masculino. Culturalmente, se consideraba que era más fácil llegar al despertar siendo hombre y, por lo tanto, era preferible. Esto no era sólo cuestión de la naturaleza o esencia de un género u otro, sino también una consideración práctica, ya que es probable que las mujeres recibieran menos enseñanzas, o una formación inferior. Esto lo apoya el texto más adelante cuando especifica que el motivo por el que el bodhisattva busca renacer como hombre es «para ser un recipiente del Dharma.»

Una segunda consideración: el texto en inglés que estoy leyendo dice «loath.» Este verbo puede traducirse como repudiar, detestar, aborrecer o (una versión algo más suave) ser reacio al cuerpo femenino. Pues bien, si tenemos en cuenta que no dice nada de repudiar o ser reacio al cuerpo masculino, y aplicamos un poquito de lógica… la sorpresa es hilarante. ¡Vamos allá!

Si ser hombre es bueno o preferible, y para renacer como hombre hay que repudiar el cuerpo femenino, entonces repudiar el cuerpo femenino es bueno o preferible, ya que conduce a un fin deseable. Sigamos. Si los hombres homosexuales repudian, aborrecen o son reacios al cuerpo femenino (la palabra concreta no importa, ya pilláis la idea), entonces renacerán como hombres y podrán ser recipientes del Dharma. Es decir: ser homosexual es bueno puesto que conduce al fin deseable de ser hombre, y por lo tanto recipiente del Dharma. Y así llegamos a la conclusión de que, según este texto mahayana (y sin duda inintencionadamente), la homosexualidad es preferible, es algo que practicar, pues conduce en última instancia al despertar.

Referencia:
Heng-ching Shih (1994) The Sutra on Upasaka Precepts (BDK English Tripitaka). Berkeley: Numata Center for Buddhist Translation and Research, Bukkyo Dendo Kyukai. pp.57-58

¿Qué aspecto tenía Buda?

buddha_victoria__albert

Evidentemente, no sabemos con seguridad cuál era la apariencia física de Gotama; pero lo que sí podemos saber es que las referencias gráficas que tenemos no son la mejor pista. ¿Por qué? Mirad la imagen de la derecha y decidme que no os recuerda al arte griego… Desde nuestra macro-conectividad, tendimos a pensar en civilizaciones pasadas como aisladas las unas de las otras, con contactos ocasionales y separadas por distancias lentas de cubrir; pero las ideas transitaban en el pasado con más fluidez de la que quizá imaginamos, y la interacción entre India y Grecia es sorprendente.

Como muchos sabréis, Alejandro Magno llegó al subcontinente indio, en el que siguió habiendo durante siglos una región controlada por los griegos en el noroeste. Con él también fue el filósofo Pirrón de Elis, que al volver a Grecia estableció la escuela escéptica, con muchos puntos en común con el budismo. En el canon pali hay un libro tardío llamado Milinda pañha (‘Las preguntas del rey Milinda’) que recoge las conversaciones entre un monje budista llamado Nagasena y el rey indogriego Menandro. Menos conocida es una ocasión en el Majjhima Nikāya, la colección de discursos medios del Buda, en que se menciona a los Yonas (seguramente derivado pali de la región de Jonia) como ejemplo de sociedad en la que sólo hay amos y esclavos y los papeles pueden cambiar. El Buda usa ese ejemplo para deslegitimar la idea de que las cuatro clases sociales rígidas impuestas por los bramanes son la única opción, y proclama que tal división es un invento humano y no un designio de Dios (Brahma). (MN 93)

Pero lo que se cuenta poco, aunque es sabido y resabido, es que a los griegos les debemos la imagen del Buda. Y con esto no quiero decir que la imagen que conocemos hoy en día esté influída por el arte griego, no. Quiero decir que ellos fueron los primeros en representarle y se inventaron el aspecto de Buda.

Es probable que, por cuestiones culturales, las comunidades griegas de la India que se convirtieron al budismo no concibieran la ausencia de representación antropomórfica del personaje al que debían respeto. Sea por los motivos que fuera, se inventaron su imagen y la modelaron a partir del dios Apolo. En las estatuas del estilo de Gandhara, uno puede apreciar la influencia de las proporciones helenísticas, la toga greco-romana, e incluso el pelo.

Seguir leyendo «¿Qué aspecto tenía Buda?»

El mundo sufre, y no vamos a enfadarnos por eso.

Hoy decidí salir a tomar un café y leer un rato para que me tocara el aire, activar el cerebro y así contrarrestar mi habitual bajada de energía de después de comer. Me senté en una terraza de un bar cerca de casa, pedí un café y un vaso con hielo y, antes de empezar la lectura, saqué el móbil e hice una llamada. Hablé por teléfono lo suficiente como para que, al colgar, el café ya se hubiera enfriado, nadando entre los cubitos. Y cuando hacía unos diez minutos que estaba allí sentado y justo abría mi e-reader, veo cómo el camarero empieza a recoger los cojines de las sillas…

IMG_0331

¿Ya cierran? ¡Pero si no son más que las tres de la tarde! Me cago en la leche, me habré sentado en uno de esos bares que sólo abren por la mañana… ¿Y por qué no me ha avisado el camarero? Ya le vale. (Como si él tuviera que adivinar mis intenciones de quedarme media horita leyendo; la mente es la hostia.) Pero lo único que estaba sucediendo es que, mira tú por dónde, en ese momento la realidad no estaba siguiendo mi guión. O dicho siguiendo el clásico análisis budista de la experiencia: en dependencia de las formas visuales y el ojo, surge la conciencia visual; la conjunción de las tres cosas es el contacto; condicionada por el contacto, surge la sensación (en ese caso desagradable); condicionada por la sensación, surge la reacción (en ese caso aversión); condicionado por la reacción (aversiva), surge el aferramiento… Y así llegamos a dukkha (sufrimiento, insatisfacción, imperfección).

En ese instante me acordé, más o menos, de una frase del último libro que he leído este verano. Por suerte, tenía el pdf en el e-reader y pude buscar la cita exacta. Es ésta:

Seguir leyendo «El mundo sufre, y no vamos a enfadarnos por eso.»

¡Conecta con otros!

¿Te gustaría encontrar un grupo de meditación en tu localidad, con gente que compartiera un enfoque secular de la práctica budista? Pues, seguramente, no lo hay. Pero esto no significa que tengas que conformarte con conexiones virtuales. Las sanghas de otras formas de budismo, tradicionales, son muy buen recurso incluso si no sientes que encajes al cien por cien en ellas, y a falta de pan…

¡… sal a comprarlo! Muchos me escriben buscando un grupo en su zona, así que he decidido abrir una página donde los grupos que existan puedan publicitarse y la gente interesada en iniciar uno, o por lo menos conectar con otros que vivan cerca, pueda poner su contacto ahí. Todo empieza con un encuentro en un bar; luego se busca un lugar y un día para quedar a meditar regularmente y, a partir de ahí, a ver qué pasa…

Esto no es ninguna institución establecida (los grupos comparten el enfoque secular pero son autónomos) y no hay manuales a seguir, pero sí mucho por hacer. Ve al menú, visita la página de grupos y si tu ciudad no aparece en la lista y te gustaría que apareciera… ¡ya sabes!

image

Soltar las creencias

Puede que os suene el nombre de Stephen Schettini porque ya he traducido un par de sus artículos. Se formó como monje budista en la tradición gelug tibetana, en Suiza y en India (en la universidad monástica de Sera); pero colgó los hábitos tras ocho años. Hoy día es autor, maestro y ‘coach’. En el artículo ‘Suspending belief‘ de su blog repasa la esencia de la historia interior de su proceso vital y aprovecha para subrayar ideas básicas que su camino le ha proporcionado. El artículo empieza así:

En la superfície, el budismo es una religión simpática que promueve compasión para todos los seres vivos, incluso cucarachas e inversores de Wall Street. Sin embargo, bajo esa cubierta es una filosofía sediciosa que socava los fundamentos mismos de la razón. Sugiere que todo lo que experimentas es ilusorio, budismo incluído.

Seguir leyendo «Soltar las creencias»

Cuatro tipos de mente

El siguiente es un fragmento de The Mindfulness Solution, un artículo de Andrew Olendzki para la revista Tricycle, de la que he traducido ya muchos escritos. En él, menciona los recientes elogios y críticas de la atención plena [mindfulness] como cura-lo-todo. ¿Habéis tenido nunca la sensación de que la práctica de la meditación está haciendo aparecer más dificultades y aflicciones? En el fragmento que os traduzco se ofrece un modelo de cuatro tipos de mente para entender la trayectoria de la meditación. Andrew Olendzki, PhD, fue académico jefe del Barre Center for Buddhist Studies y es autor de «Unlimitting Mind.»

IMG_1977_2Por si sola, la meditación, entendida como el entrenamiento de la atención a centrarse en un objeto elegido y mantenerla ahí durante múltiples momentos-mentales, ya sea un objeto fijo como en las prácticas de concentración o un objeto móvil como en las prácticas de indagación [insight], puede crear condiciones para que ocurran estados mentales sanos o insanos.

La cuestión fundamental es la de los medios hábiles. ¿Cuáles son las mejores formas de usar el entrenamiento de la atención para abandonar estados insanos y cultivar estados sanos? Para algunos, un ambiente de retiro y silencio prolongado proporciona un marco maravilloso de apoyo. Para otros, éstas son exactamente las condiciones erróneas y un ambiente de ese tipo tiene el efecto contrario. Incluso hay algunos de nosotros para quienes al principio es una cosa, termina siendo otra, o fluctúa, entre ser el mejor y el peor de los mundos. Pero cuando las cosas van mal, no es por la atención plena [mindfulness]; más bien es por la falta de atención plena.

Aquí tenéis un modelo simple, en cuatro tipos, que puede ayudar a clarificar la trayectoria del aprendizaje de meditación, derivado del Abhidhamma:

Seguir leyendo «Cuatro tipos de mente»

¿Quién fue el primer monje budista occidental?

La respuesta a esta pregunta, tradicionalmente, ha referido dos ingleses, Gordon Douglas (Asoka) y Allan Bennett (Ananda Metteyya), siendo el segundo más conocido. Pero parece ser que la historia olvidó a alguien que lo fue antes, U Dhammaloka, y que este olvido fue fruto de memoria selectiva. Quizás deliberada. ¿Por qué?

dhammloka dana copy copyA diferencia de los dos ingleses, U Dhammaloka no correspondía con la imagen del gentleman educado, académico; de origen humilde, su vida sigue siendo de lo más misteriosa. Nacido en 1856 en Dublín (seguramente), fue un librepensador irlandés que tuvo graves problemas con la Iglesia Católica, y con la botella, emigró a Estados Unidos donde trabajó en el ferrocarril y vagabundeó. Luego se unió a una línea transoceánica y llegó hasta Japón, de donde fue expulsado por conducta alborotadora y ebria. De ahí se fue a Myanmar, donde se rehabilitó y se ordenó monje budista, convirtiéndose en una pieza importante del resurgimiento budista birmano.

Radical, librepensador, defensor de la clase trabajadora, ateo y budista, una vez en el hábito anaranjado no abandonó su naturaleza reaccionaria y se dedicó a viajar por el sudeste asiático predicando en contra del colonialismo británico y los misioneros cristianos, atrayendo a grandes multitudes, escribiendo y distribuyendo artículos. Fue detenido y juzgado por sublevación y estuvo bajo vigilancia policial. Más tarde fingió su propia muerte en Australia. Lo último que se sabe de él es que en 1914 lideró la Siam Buddhist Freethought Association en Bangkok, tras lo que desapareció sin dejar rastro. Y ha sido prácticamente borrado de la historia.

El director irlandés Ian Lawton quiere recuperar la memoria de U Dhammaloka y está preparando The Dharma Bum (el vagabundo del dharma), un documental en el que cuenta con la ayuda de varios investigadores en el campo de la historia y los estudios budistas, y mostrará esta revolucionaria historia usando animaciones hechas en el sistema tradicional. Es un proyecto fascinante, pero para finalizarlo Lawton necesita recoger más fondos. Abajo encontraréis enlaces a la web del documental y el (mindful) crowdfunding. Os dejo con el trailer.

www.thedharmabum.eu | donaciones – crowdfunding

12 consejos para observar la mente

A continuación tenéis 12 consejos basados en enseñanzas orales de Sayadaw U Tejaniya en retiros en Gaia House (UK) y Spirit Rock (USA) en 2015 y en China en 2014, recopilados por Sheng Bin Chiu y editados.

En estos consejos, los términos ‘observar’, ‘contemplar’, ‘ser consciente’ y ‘estar atento’ se utilizan de forma sinónima, y no hay que dar importancia al uso concreto de uno u otro ya que todos se refieren a la misma actividad o actitud mental. El término ‘objeto’ se refiere a cualquier cosa que estemos conociendo o percibiendo al meditar, al ser conscientes: es lo que observamos.

278177_10151034303029839_441420417_o

De U Tejaniya ya publicamos 23 puntos sobre la actitud correcta para meditar y, dado el éxito de ese post, aquí van 12 consejos más.

Seguir leyendo «12 consejos para observar la mente»

¿Me he calmado ya? Un consejo en 3’45»

Discípulo del gran monje theravada Ajahn Chah, el responsable de la expansión en occidente de la tradición tailandesa del bosque, el británico Ajahn Brahm es famoso por varias razones. Una de ellas es el carisma y el sentido del humor que despliega en sus charlas desde su monasterio en Australia. Son charlas magníficas y distendidas, donde tan pronto expone con mucha sencillez y claridad enseñanzas del canon pali como habla del matrimonio gay. Youtube rebasa en esas charlas. Otro motivo por su popularidad, más reciente, fue que dio ordenación completa a mujeres, razón por la cual fue formalmente expulsado de su tradición.

Hoy os presento a Ajahn Brahm en este breve vídeo donde cuenta el símil del vaso de zumo (aunque creo que originalmente la comparación era con un bol de agua) pero añade algo básico y aún así recurrente: ir levantando el vaso para ver si el agua ya se ha calmado. En 3 minutos y 45 segundos, nos ofrece un importante recordatorio para todos aquellos que practicamos la meditación, seamos novatos o veteranos. ¡Espero que os sea útil!

Si quieres leer algo más de meditación, dale un vistazo a este artículo de Thanissaro Bhikkhu: pensamientos dispersos.

Mi budismo, hoy, en seis palabras.

Hay dos enseñanzas del budismo que son para mí fundamentales en mi comprensión y vivencia del dharma a día de hoy. Veo el camino espiritual como una continuación de mi crecimiento como persona, como esa educación emocional que paró (demasiado) pronto para dar lugar a la intelectual, como lo que en entornos universitarios se llama ‘formación continuada’. Es un trabajo de mejora constante, con elementos de consuelo ante el terror existencial y también elementos de autocrítica constructiva y reto constante. El modelo que expondré en este artículo me nutre, me hace reflexionar, me ayuda a aplicarme cada día y me inspira a seguir intentándolo cada vez que, como buen bípedo, fracaso.

Debo el contenido de este post especialmente al estilo de enseñanzas de Sayadaw U Tejaniya (1), que ve la meditación como el cultivo de las buenas cualidades mentales, cuyo objetivo es la comprensión más que la tranquilidad. Dado este objetivo, pone énfasis en observar la mente e investigar, con interés, el proceso de nuestra experiencia. Las dos enseñanzas siguientes me resultan muy útiles y son las que me unen el marco conceptual con la práctica de la meditación y con la ética, o comportamiento en la vida cotidiana. Son: las tres características de la existencia y los tres fuegos (que en el mahayana pasaron a llamarse los tres venenos). Seis elementos en total, que me permiten recordar el dharma con sólo seis palabras.

Seguir leyendo «Mi budismo, hoy, en seis palabras.»