Blog

8 citas de Buda falsas

El ciberespacio está a rebosar de frases inspiradoras. Citas de Gandhi, la Madre Teresa o el Dalai Lama orbitan por las redes sociales sobre un fondo de una puesta de sol, una flor o una imagen de su autor. Y evidentemente no pueden faltar las frases de Buda. Pero lo que internet tiene de abundante no siempre lo tiene de riguroso, y la cantidad de frases falsamente atribuídas a Buda es incontable.

quien-a-buen-arbol-buda

El Buda es una de esas figuras tan lejanas en el tiempo pero tan vivas en el imaginario colectivo que se le acaba adjudicando cualquier cosa. Como tenemos tendencia a proyectar en estos personajes todos los rasgos idealizados que nos apetecen, y como la imagen popular del Buda no es hoy más que un sinónimo de «bienestar» —ya sea paz interior, relajación muscular o un pelo suave—, entonces atribuirle cualquier cosa que suene instantáneamente bonita y profunda no es más que el siguiente paso lógico. (Por cierto, la foto de arriba la he hecho yo, es una broma. Pero esta ‘imagen pop’ del Buda es algo que sería interesante analizar un día.)

Ya sé. Estarás pensando la clásica pregunta de «¿cómo podemos saber con certeza qué dijo el Buda?» Fácil: no podemos. Los textos más antiguos, como los contenidos en el “canon pali”, conservan lo más cercano a su mensaje, y es cierto que incluso ahí nada tiene garantía 100% Buda histórico. ¿Cómo podría tenerla? Pero cuando una cita suena a falsa, lo que sí que se puede es encontrar su verdadero origen y, entonces, confirmar nuestra sospecha. Esto es lo que lleva haciendo el maestro británico Bodhipaksa en su blog “Fake Buddha Quotes”: rastrear las citas de Buda que corren por ahí y descubrir de dónde vienen realmente.

Seguir leyendo «8 citas de Buda falsas»

Mindfulness, cerveza y gasolina

Poco a poco, y con el habitual retraso frente al mundo anglosajón, el mindfulness se va filtrando en nuestra sociedad, especialmente al mundo de la empresa. A eso alguna gente responde con entusiasmo y otra con indignación o sensación de declive. Lo segundo es la reacción de moda entre budistas y meditadores con currículum, los que podrían pensar «Yo medito desde hace tiempo, no porque me haya subido ahora al carro del mindfulness.»

La noticia, que compartió el abad zen Dokushô Villalba en su muro de facebook, es que «Repsol y Mahou San Miguel se apuntan a la meditación.» Y la verdad es que, pasada la reacción automática de descrédito inicial, a mí me parece fantástico. Creo que la introducción de la meditación en un entorno raramente puede ser algo negativo, y no encuentro argumentos para oponerme a que las personas que trabajan en esas empresas, en la posición que sea, mejoren su calidad de vida, independientemente de que me guste o no lo que hacen esas corporaciones y el modelo económico actual del que forman parte. Y en lugar de dejar que las discrepancias y reservas que uno pueda tener respecto a esas iniciativas nos hagan decir «no» a ellas, prefiero pensar que es un buen inicio, pero que hay cosas a mejorar.

Seguir leyendo «Mindfulness, cerveza y gasolina»

Hay sufrimiento: reflexiones sobre la 1ª noble verdad

Hace unos días pasé por delante de un escaparate en el que, con letras grandes y coloridas, ponía: «Hoy puedes conseguir todo lo que te propongas.» Ése es el tipo de mensaje positivo de moda que, según el momento en que te pille, te puede inyectar la motivación y el entusiasmo que justo necesitabas o, por el contrario, darte ganas de mandar el escaparate a la mierda.

A principios de verano una amiga del grupo de meditación me dejó un libro titulado «La sociedad del cansancio» de Byung-Chul Han, un filósofo coreano residente en Alemania. En esta obra muy breve, Han sostiene que en nuestra era las epidemias ya no son víricas sino neuronales: depresión, trastorno de déficit de atención, síndrome de desgaste ocupacional, etc. Esto coincide con un culto a la productividad, un discurso imperante de ‘tú puedes’ y un exceso de positividad. Las consecuencias son un miedo a ‘no ser capaz’ y una elevación de las espectativas y ambiciones de la gente que, a veces, se dan con la realidad, no pueden ‘poder’ más y sienten que algo no funciona en ellos o ellas.

Abro youtube y dos de los vídeos que me recomienda son «Los 5 hábitos de la gente altamente eficiente» y «Cómo hablar cualquier idioma en un mes.» El argumento de Han no es que los mensajes de inspiración no tengan su lugar, sino que el exceso de positividad y de ‘podeidad’ genera un efecto rebote: la gente se desgasta, se deprime, etc. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con la primera noble verdad del Buda?

Seguir leyendo «Hay sufrimiento: reflexiones sobre la 1ª noble verdad»

Un mojito, Venerable

Mientras la popularidad del budismo sube en occidente, su relevancia se debilita en los países donde es la religión tradicional –o una de ellas. Las sociedades asiáticas se modernizan con rapidez y acogen con entusiasmo el mismo proceso que, en Europa, fue vaciando las iglesias. El budismo no atrae al mismo volumen de gente y, por lo tanto, cuenta con menos apoyo económico. No tiene más remedio que adoptar medidas para seguir siendo relevante (y económicamente viable) en la sociedad del siglo XXI.

Algunas de las medidas de modernización más habituales en muchos países budistas son ofrecer seminarios en inglés para los turistas o los extranjeros residentes en el país, u ofrecer fines de semana de inmersión. Los sacerdotes han abierto blogs. Se dan clases de meditación y de yoga en templos urbanos. Pero todo esto es bastante convencional, y Japón, que tiene fama de idear cosas que nos parecen estrambóticas, va un paso más allá.

bar tokyo

Seguir leyendo «Un mojito, Venerable»

La homosexualidad en el budismo

Llevaba tiempo queriendo escribir algo sobre un tema de gran relevancia ética en la actualidad como es la diversidad sexual. Éste no será un artículo especialmente breve, pero creo que es una conversación que hay que tener hoy, cuando el budismo cuenta con más y más simpatizantes en nuestras sociedades. Constantemente vemos debates sobre la igualdad de derechos y matrimonio para parejas del mismo sexo, y a menudo los argumentos en contra proceden de las religiones.

taiwan

¿Qué tiene que decir el budismo en todo esto? La mayoría de escuelas budistas actuales se muestran contrarias a la discriminación por orientación sexual. Por otro lado, el Dalai Lama dijo hace unos años que el sexo oral y anal no son aceptables según su tradición. En respuesta a las controversias que generaron sus declaraciones, el Dalai Lama puntualizó que no emitía juicios genéricos sobre lo que está bien o mal para toda la humanidad, sino sólo lo que es aceptable para los budistas. A mi parecer, esto no fue una gran mejora, ya que entonces son precisamente los homosexuales que siguen el budismo tibetano los que, en lugar de sentirse incluídos, confortados y aceptados por su religión, se quedan desamparados.

Pero ¿qué dicen los textos budistas? ¿Habló Buda del tema? La respuesta rápida a la segunda pregunta es «no», pero el tema no es tan sencillo. Hace unos meses escribí un ensayo sobre este tema para el máster que estoy estudiando. Me gustaría resumir aquí los puntos principales. Para empezar, para el budismo la orientación sexual no es un asunto moral, ya que la moralidad no tiene que ver con conformarse a unas normas reveladas por un ser supremo, sino con si los comportamientos generan sufrimiento (dukkha) o no. La postura más coherente con el budismo primigenio y con los valores de las tradiciones budistas en su totalidad se resume en estas declaraciones del maestro Hsing Yun, fundador de la escuela taiwanesa Fo Guang Shan:

A menudo la gente me pregunta qué pienso de la homosexualidad. Se preguntan, ¿está bien?, ¿está mal? La respuesta es que ni está bien ni está mal; es sólo algo que la gente hace. Si no se perjudican los unos a los otros, sus vidas privadas son asunto suyo; deberíamos ser tolerantes y no rechazarlos.

La conclusión de mi trabajo fue que la homosexualidad en sí no es problemática en términos budistas. Es por esto que el budismo no ha propagado una visión negativa de los homosexuales, nunca ha promovido su persecución activa y, cuando se ha establecido en culturas como la china o la japonesa, que los aceptaban y apreciaban, no ha reaccionado negativamente.

Seguir leyendo «La homosexualidad en el budismo»

Contradicciones de un bloguero budista

“Short, visual posts created for the right audience are more successful.”
— consejo de ‘facebook pages’

FullSizeRender

Vivimos en una cultura de la fragmentación. La atención está fracturada, nuestra capacidad para centrarnos y profundizar sufre un esguince y las herramientas más destacadas y ubicuas de nuestro tiempo contribuyen en gran medida a la dispersión. Claro, son simples herramientas y como tales no son ni buenas ni malas sino que dependen del uso que les demos. Pero ¿somos libres en nuestro uso?

Si algo nos enseña el budismo es que estamos condicionados: no podemos evitar vivir en un mundo de la red social permanente, del compartir, del volver a mirar el facebook el mail el instagram el whatsapp o el twitter para ver si hay novedades que se nos hayan escapado. Mientras escribo estas líneas me acuerdo de que tenía que mandar un email de trabajo, cuando lo termino reviso la página de facebook, y el whatsapp va llamando mi atención con una vibración y un sonidito imposibles de ignorar: estamos biológicamente diseñados para responder a estímulos súbitos.

Seguir leyendo «Contradicciones de un bloguero budista»

No consigo meditar cada día

Hoy hace exactamente 3 años que empezó esta página web, y me gustaría hablar de algo que quizás nos persigue a muchos a pesar de llevar años en el ‘mundillo’ del budismo o la meditación, un reto que para algunas personas habrá seguido ahí durante estos 3 años: meditar a diario.

meditadors nocturns 2

Lo primero que quizás tengamos que preguntarnos es ¿hace falta meditar cada día? ¿Es realmente necesario? Cualquier actividad que queramos incorporar a nuestras vidas, o cualquier habilidad que suponga bastante aprendizaje, necesitará cierta práctica regular. ¿Aprenderemos ruso dedicando media hora a la semana? ¿Mejoraremos mucho nuestra forma física con una visita al gimnasio cada quince días? Obviamente no. La meditación es lo mismo y, aunque saltarse un día o dos no es ninguna catástrofe, hacerlo a menudo será mucho más fructífero.

Algo importante es tener clara nuestra motivación. ¿Por qué meditamos o queremos meditar? A veces podemos tardar mucho tiempo en apreciar realmente los beneficios de la meditación y es algo que sucede de forma gradual. El esfuerzo genera algunos resultados y éstos nos inyectan más entusiasmo por la práctica, vitalizando nuestro esfuerzo. Esta retroalimentación positiva sucede de forma diferente para cada persona y tenemos que estar abiertos, quizás descubramos cosas que no esperábamos y nuestra motivación y apreciación de la práctica puede ir cambiando con el tiempo.

Seguir leyendo «No consigo meditar cada día»

Jon Kabat-Zinn habla de mindfulness

En los últimos artículos he estado hablando de temas éticos como el vegeterianismo, la virtud de la palabra o el consumismo. A mi parecer, son temas muy interesantes y vuestros comentarios lo han sido también. Me satisface cuando los artículos generan actividad y sale un buen debate e intercambio de ideas, aunque no sea necesario estar de acuerdo. De ésto va este blog, de explorar cuestiones del dharma a la luz del mundo actual y desde nuestra cultura. Pero esos temas conllevan mucho argumento, mucho escribir… Y hoy me apetece sencillamente ofrecer algo valioso y más dinámico: un vídeo.

Jon Kabat-Zinn, el creador del famoso programa MBSR (Mindfulness Based Stress-Reduction), ha estado recientemente por España y ha ofrecido una serie de conferencias. Yo tuve la suerte de asistir a una de ellas, que fue inspiradora y revitalizante. Aunque se relaciona a Kabat-Zinn con la descontextualización de la meditación budista, creo que esto es injusto. Si bien es verdad que él introdujo la meditación en contextos clínicos, prescindiendo de la etiqueta y la jerga budistas, su concepción del mindfulness está en consonancia con el camino budista y, de hecho, lo que él ha hecho es encontrar una forma de filtrar el dharma en la sociedad de hoy. Su charla dejó claro que no concibe el mindfulness como una simple técnica aislada, a poner al servicio de cualquier fin; y sus palabras delataban un intenso compromiso ético. Lo que él inició puede haber dado lugar a cierta banalización de la meditación, pero no me dio la impresión de que él la compartiera.

Por suerte para muchos, otra charla (a la que no asistí) está ahora en el canal de youtube de la Editorial Kairós, que organizó los eventos y ha publicado su último libro. Y sin más demora, aquí tenéis la conferencia. ¡Espero que os sea provechosa!

____________________
Si valoras el contenido de este blog dale a ‘Seguir’ en el menú de la derecha; también puedes mostrar tu apoyo al trabajo y tiempo dedicados con una donación y ayudarme a mantener viva (y sin publicidad) esta web. ¡Gracias!
Donate Button

Buda y la virtud del habla (I)

right-speech

La palabra apropiada, más habitualmente traducida por palabra o habla correcta, es el tercer elemento del camino óctuple. Abstenerse de mentir también es uno de los cinco preceptos laicos. No hay duda de que la manera en como nos comunicamos es un aspecto crucial de nuestras vidas de animales sociales. ¿Podemos volvernos más conscientes de cómo hablamos? ¿O darnos cuenta de patrones tóxicos en nuestra forma de comunicarnos con otros? ¿Podemos cultivar una forma de hablar que busque el entendimiento en lugar de la confrontación, la armonía en lugar de la división, el bienestar en lugar del malestar?

A finales del año pasado, exploramos este tema con nuestro grupo de meditación y me gustaría compartir algo de eso en dos artículos. El segundo introducirá unas guías prácticas para cultivar la palabra apropiada; pero de momento introduzcamos la idea.

¿Y qué es, monjes, la palabra correcta? Abstenerse de mentir, abstenerse de hablar maliciosamente, abstenerse de palabras ásperas y abstenerse de charla frívola. Esto se llama palabra correcta.

Mahāsatipaṭṭhāna sutta, DN 22

Practicar la virtud en nuestras palabras, según el Buda, pasa por evitar que su contenido sea falso, difamatorio o infructífero, que su intención sea malevolente y que las formas sean inapropiadas. Lo primero es lo más obvio y se refiere a mentir a sabiendas, instándonos a cultivar la honestidad. La mentira y el engaño son desaconsejables, ya que pueden conducir a sacar conclusiones y tomar decisiones basándonos en información falsa. La última categoría, por contra, es la que provoca más sorpresas: el cotilleo. ¿Cuál es el problema de estar de cháchara, de hablar sin mucho motivo? No podemos hablar siempre de cosas trascendentes, nos convertiríamos en unos muermos… En el libro ‘The Spirit of the Buddha’, Martine Batchelor se pregunta: “¿pueden nuestras charlas triviales ser apropiadas, ajustadas a los hechos, conectadas con lo bueno, tal y como el Buda nos aconseja hacer? ¿Pueden animarnos? ¿Pueden ser ligeras y alegres?”

Seguir leyendo «Buda y la virtud del habla (I)»

¿Deberían ser vegetarianos, los budistas?

Comer carne: ¿sí o no? ¿Es aceptable para un budista? El cliché es que los budistas son vegetarianos, pero ¿es eso cierto? ¿Cómo se ha tratado el tema a lo largo de la historia del budismo? Y ¿es necesariamente una cuestión de blanco o negro?

DSC01179

El objetivo principal de las enseñanzas budistas es terminar con el sufrimiento, entendido en un sentido amplio que recoge el término dukkha, o por lo menos reducirlo en gran medida. Esto se aplica tanto al dukkha propio como al ajeno. Y con ajeno se incluyen no sólo a las demás personas sino a todo ser vivo. El budismo tiene menos argumentos que otras religiones para concebir a los animales como seres instrumentales, ya que no cree en un Dios que haya podido crearlos para beneficio de los humanos en tanto que criaturas elegidas. Además, el primer precepto laico es abstenerse de causar daño a seres vivos. El término que usan los textos del canon pali es panatipata: destruir seres “que respiran” (pana), lo cual engloba igualmente a humanos y animales.

En su blog, Bhikkhu Sujato argumenta que lo más coherente con las enseñanzas del budismo es no consumir productos animales; y especialmente hoy, que hay más alternativas y la ganadería industrial implica no sólo matar a los animales, sino a menudo someterles a unas condiciones de vida deleznables. Su postura es difícil de rebatir. Pero ¿significa esto que los que comen carne deben sentirse malos budistas? ¿O que los vegetarianos pueden mirarlos por encima del hombro?

Con el vegeterianismo suceden cosas que no pasan con otros aspectos de la práctica budista: los carnívoros se sienten atacados, o creen que no pueden realmente practicar el dharma mientras coman animales; y los vegetarianos y veganos caen en la superioridad moral. No veo que esto suceda con la mentira, con el cotilleo, con el cultivo de la atención, con el consumo de alcohol o con el esfuerzo correcto. A pesar de que sea bastante obvio que dejar de comer animales, o de vestirnos con ellos, es una manera fantástica de evitar sufrimiento y ser más amables, puede ser interesante echar un vistazo a la historia.

Seguir leyendo «¿Deberían ser vegetarianos, los budistas?»